Todos nuestros políticos y los andaluces por supuesto también lo sabemos, que hay mucha personas en andalcia, que viven en pueblos y capitales que tienen inversiones financieras, y cobran el PER; con negocios a nombre de familiares, y cobran el PER; en la construcción y en la economía sumergida u otros oficios relacionados con ésta, y cobran el PER. Personas que nunca han trabajado en el campo ni quieren trabajar, y cobran el PER. Nuestros gobernantes y nuestros paisanos andaluces lo saben, pero así se han comprado y se siguen comprando los votos en Andalucía . Las palabras pronunciadas por Durán Lleida, ofensivas por antonomasia para los andaluces, son reiterativas por éste político catalán, así como por otros de otras comunidades autónomas, cuando se acercan las elecciones y quieren arañar algunos votos a sus electores más “nacionalístas” y radicales.
Habría que recordarle a éste político catalán, (que vive en el Hotel Palas de Madrid para desplazarse al Congresio de los Diputados a realizar su trabajo en el Legislativo del estado español), que tanto su partido por el que está sentado en el Congreso de los Diputados (y por lo tanto cobrando de los impuestos de una parte importante de la población que ha insultado), ni el partido que nos gobierna, ni los anteriores presididos por Felipe González o Aznar, jamás ni unos ni otros, hicieron ni han hecho nada en arreglar el tema del subsidio del PER, pues no les ha interesado electoralmente enfrentarse con éste problema real que tenemos los andaluces. Unas veces por miedo a las medidas de fuerza que pudieran ejercitar los agricultores, y otras, como también se sabe por todos para seguir con el “voto cautivo o comprado de la gente del campo andaluz”.
Ahora bien, el PER ayuda a muchas familias necesitadas de nuestros pueblos andaluces. Obreros andaluces del campos que realmente necesitan esa ayuda económica y que sin éstos agricultores nuestro campo y pequeños pueblos andaluces estarían desiertos y habrían desaparecido de tanta miseria que acumulan. Pueblos pequeños que nadie se ha preocupado de industrializar ni crear estructura económica alguna . Pueblos o aldeas que el único trabajo de que disponen sus moradores son las peonadas que puedan realizar en el campo. Eso es una realidad y una verdad, pues la mayoría de esos pueblos pequeños andaluces no existen ninguna industria en muchos kilómetros a su redonda.
Pero también hay otra verdad y otra realidad que los andaluces sabemos; y es que también existe una gran estafa que rodea al PER. Es precisamente lo que nuestros políticos tienen que regular legislativamente y nuestras administraciones , a través de la Consejería de Trabajo y de sus funcionarios de Controladores e Inspectores de Trabajo, perseguir ese fraude y la insolvencia punible en materia de Seguridad Social de esos agricultores presuntos estafadores de todos los españoles que se pueda producir. A nuestro campo y a nuestros agricultores de verdad, no se les puede desamparar. Lo que hay que evitar es precisamente que personas que no les corresponde, que incluso viven en capitales de provincias andaluzas y que solo han visto asfalto en los últimos años, puedan cobrar el PER. Que solo puedan ser beneficiarios de éste subsidio las personas que tengan derecho a ello y que realmente lo necesiten.
Es inadmisible que una familia de cuatro miembros por ejemplo, matrimonio e hijos de unos diecinueve y veinte años, estén cobrando todos el PER, habitando y conviviendo en la misma vivienda, ser una única ” unidad familiar”, y estén cobrando de los fondos del PER entre todos más de tres mil euros, porque unos amiguitos le hayan firmado unas peonadas irreales.
Lo dicho por el diputado de CIU tiene su parte de razón. Personas que no han echado ni una peonada y por tener a algún amigo e incluso a algún concejal o alcalde de pueblo, como se ha dado en algunos pueblos andaluces, y para que puedan cobrar el PER , le hayan firmado unas cuantas peonadas falsas en claro fraude de Ley. Eso sí que es una vergüenza y para eso nuestros gobernantes tienen las leyes y a funcionarios para perseguir a quien cobra esas prestaciones indebidas. Que no paguen justos por pecadores Sr.Durán Lleida.
Sería antipatriótico e inhumano que mientras damos tantas ayudas a Ong´s extranjeras de dudosa finalidad; a tanto inmigrante que como lo recibe lo reenvían a sus países respectivos sin ningún beneficio para nuestros intereses patrios, y tantas historias de robos de politicuchos, cajas de ahorros , administraciones inútiles a doquier, dejemos a nuestros compatriotas agricultores y ganaderos andaluces desamparados económicamente, y por ende a nuestro campo.
Hay que cuidar nuestro campo y a nuestros agricultores españoles, ya sean andaluces o extremeños. Y más si cabe en éstos momentos que son los principales perjudicados de la globalización y de la crísis económica que soportamos. Y Sr. Durán Lleida, no quiera “rascar” y conseguir unos cuantos votos a costa de su palabrería libeal insultándonos a los andaluces.
Rafa Pozo
Granada








