(identitaria.es) Gianni Musetti es el Secretario Nacional de Gioventù Italiana- La Destra. En la actualidad tiene 26 años, cursó sus estudios de ciencias politicas en la universidad de Pisa y es uno de los referentes juveniles más importantes de la Italia de hoy. Actualmente ocupa un cargo electo en la ciudad de Carrara.
Primero que todo gracias por concedernos esta entrevista para identitaria.es Gianni.
Para quien no te conozca, ¿Quién es Giani Musetti? ¿Cómo empezó en política? ¿ y qué motivaciones tiene?
Gracias a vosotros por el espacio y vuestra colaboración.
Empecé en un viejo y oscuro trastero que se asomaba a un callejón del casco antiguo de Carrara, en aquellos tiempos y en esas calles, declararse de derecha se consideraba un delito.
En los alrededores de nuestra sede se hallaba la sección del Partido Comunista, además del Centro de Anarquistas, el punto de encuentro de los ultras (que aquí pertenecen por supuesto, todos a la extrema izquierda) y los clubes sociales también de claras referencias a ideologías opuestas. Cada semana sufríamos actos de vandalismo, intimidación, manifestaciones que pedían el cierre de nuestra sede, en definitiva, estábamos sitiados.
Desde aquella sede, el camino fue largo y siempre difícil: teníamos una ciudad en contra, una de esas ciudades que durante la segunda guerra mundial se encontraba sobre la famosa línea gótica entre la República Social Italiana aliada con los alemanes contra las tropas de los partisanos que contaban con el apoyo de los estadounidenses. En otras palabras, un campo de enfrentamiento ideológico entre dos mundos adversos.
Desde aquellos días, nuestro grupo ha ido creciendo, incluso traspasando la lógica de los partidos y creando movimientos antagónicos al sistema como el FDNG, sigla juvenil que tuvo un gran éxito entre los jóvenes. Las razones de ayer y de hoy no han cambiado. Estamos en contra del sistema, y el sistema está en contra de nosotros. Puede sonar deprimente, pero qué es más hermoso y más humano que la lucha contra un enemigo común? Ser cien o diez no nos importaba y hoy seguimos siendo los que luchan por lo correcto.
¿ Actualmente tienes 26 años y eres el presidente de Gioventu Italiana-La Destra, cómo ha sido ese proceso hasta llegar a ser quien eres hoy en un partido tan importante como es la Destra en la Italia actual?
Creamos el Movimiento Juvenil en un restaurante en Pietrasanta, un pueblo de la Versilia. Allí, cenando con nuestro Secretario Nacional Francesco Storace, en su primera conferencia pública después de su renuncia al grupo parlamentario de Alleanza Nazionale, le propusimos fundar la sección del movimiento juvenil. A partir de ahí, tras un par de días Storace nos dio, a mí y a otros jóvenes, el encargo de crear el movimiento y establecer su estructura.
Y así fue. Junto con otros componentes nos reunimos en Roma, donde se colocó la primera piedra de esta realidad que es ahora Juventud. Después de algunos problemas y de la batalla sobre el símbolo y el nombre del movimiento, Storace decidió ponerme a la cabeza de Gioventù Italiana. Un honor para mí, sin duda un encargo muy importante. Recorrer Italia no es fácil para quienes se dedican a la política local, nacional e institucional. Todo sacrificio se cumple con placer, no sólo se trata de una cuestión de pasión y dedicación a la política, sino una auténtica misión en la vida. Más que militantes nos parecemos a los apóstoles…difundiendo casa por casa la idea que nos anima. En pocas palabras, más que una profesión es un voto religioso a un credo.
En nuestros movimientos siempre se asocia al líder de las juventudes como a una especie de “matón” pues era práctica habitual en los grupos minoritarios sin formación política de principios de los 80, asociados siempre al ambiente futbolístico . ¿Se sigue aplicando ese esquema por parte de algunos grupos minoritarios en Italia como sucede en España?
No quiero pasar por el líder de nadie. El Secretario de los jóvenes no es el jefe sino el primer militante. Los matones son los que se imponen por la fuerza, mientra que en nuestro movimiento nos imponemos con horas de militancia y activismo.
Elegimos a nuestros líderes en función de lo que hacen y de lo pueden dar a nuestra comunidad. No encontraréis payasos con traje ,a parte de alguna inexcusable ceremonia oficial, por lo general preferimos cola de empapelar, calles y manifestaciones; osea somos gente de calle .
No somos chulos de playa. Solo fíjense que el 15 de agosto de hace unos años, uno de los días más calurosos en Italia, estábamos reunidos en la Plaza de España en el período de los Juegos Olímpicos para protestar en favor del pueblo Tibetano.
Sabemos porque te conocemos que no tienes nada que ver con lo que hemos descrito anteriormente, Crees que unos van a hacer política luchando por su futuro, y otros a desatar sus “bajas” pasiones independientes de ideologías o programas?
Es el mal de nuestra sociedad. La gente ya no tiene un credo, a menudo sólo se hace política por moda o por conveniencia y, en algunos casos, para reprimir los impulsos violentos.
El problema radica en la caída de estilo, en la privación de todos los credos, en la total ausencia de una fe.
Las generaciones pasadas no vivían sólo para llegar a la vejez. Se trataba de utilizar la vida para mejorar las cosas, tanto en la esfera individual como en el interés nacional. Ahora ¿quién va a hablar de voluntad de la Patria, de amor hacia la tierra que nos vio nacer? Somos totalmente esclavos del sistema de consumo que sólo piensa con números y cifras, la vida se reduce a contabilidad, codificada por una etiqueta donde vale más la apariencia que la verdadera naturaleza del ser.
El hombre es sólo una persona jurídica, el ciudadano que paga impuestos, una cuenta bancaria y una cuota de préstamo o hipoteca cada mes. De una situación de este tipo no se puede desarrollar una juventud sana, está claro. Pensábamos que el capitalismo era el mal, pero de hecho, el verdadero cáncer de esta generación es el mundo de las finanzas mundiales.
El trabajo tenía su propia ética y su moral, las finanzas no se preocupan por nadie, sólo tiene que respetar el orden para distribuir dividendos, para crear dinero de la nada, para tener ganancias sin producir nada. Las finanzas no prestan atención a la dignidad del trabajo, a los intereses de una nación, a las aspiraciones normales de un joven. Pasa por encima de todo, como un tanque, destruyéndolo y dejando tras de sí sólo miseria. Para obtener los beneficios de la nueva economía hay que crear nuevos pobres, restar riqueza a una comunidad más amplia para concentrarla en un grupo restringido. El capitalismo razonaba con la idea de la producción masiva de los bienes de consumo, en cambio las finanzas razonan con la transferencia de riqueza a las manos de pocos.
¿Habéis delimitado en Italia a este tipo de grupos?
Por supuesto que los delimitamos y no queremos tener nada que ver con ellos. Son funcionales al sistema que acabo de describir. En Italia durante los Años de Plomo hablamos de la teoría de la tensión. En la práctica, asustando a la gente te aseguras de que ésta converge hacia el centro contra los extremos opuestos. Con este método, los ciudadanos no te juzgan por tus justas opiniones e ideas, sino por el peligro que representas en contra de su tranquila monotonía; y, por consiguiente, tus ideas también se consideran peligrosas, independientemente de si tienen razón o no. Nos gustaría que nuestras ideas fueran consideradas peligrosas por quienes explotan a los pueblos y los reducen al hambre.
¿Qué cualidades crees que debe de tener un líder juvenil en la Italia de hoy?
Ser un líder moral, un ejemplo, representar el objetivo de cada militante. Tenemos que construir movimientos juveniles de alta calidad, no necesitamos a unos cuantos intelectuales, si los queremos definir así, y un gran ejército, sino un ejercito de intelectuales.
¿Qué crees que la gente espera de alguien como tú? Y qué políticos europeos actuales te sirven de inspiración?
Me gusta Marine Le Pen, hija del líder y fundador del Frente Nacional Francés. Ella ha aprendido y está demostrando ser capaz de hablar al corazón de los franceses, sin demasiado populismo, pero con un carácter sobrio y educado, revolucionario y político al mismo tiempo.
Es un modelo que aprecio: debemos ser capaces de darle a la gente no sólo lo que la gente quiere, sino lo que necesita un país y a menudo las dos cosas no coinciden. La política debe representar al pueblo, pero no siempre el pueblo tiene razón. Y por eso necesitamos más estadistas y menos políticos. En política los que son flor de un día se les olvida pronto: nos gustaría que, cuando ya no estemos nuestras ideas sigan vivas.
¿Qué diferencias encuentras entre el rol de ser Presidente Nacional de las juventudes de GI y el trabajo por así decirlo más político como es el ostentar un cargo público?
Parece increíble, pero mis votos proceden en su mayor parte de un electorado que anteriormente votaba a la izquierda.
Hablo con la gente, la escucho y la represento. Prefiero frecuentar los edificios populares y los barrios populares periféricos , voy adonde los políticos nunca suelen ir, donde prefieren no aparecer. Es fácil hablar de lo social si no lo tocas con mano. Ellos confían en mí porque nunca he cambiado, sigo siendo el mismo de siempre, antes y después de mi elección. En la política local es necesario conocer el territorio, saberlo administrar y proporcionar respuestas concretas a los ciudadanos.
No es como el Gobierno Nacional, aquí se camina lado a lado con los electores todos los días, los conoces y ellos te conocen personalmente. Si te equivocas, enseguida conoces su reacción, sólo tienes que ir a tomar un café para enterarte.
¿A las personas que hablan de GI como un movimiento radical y que mira al pasado qué les dirías?
-Ser radical no es un insulto, sino todo lo contrario. También sería un error no estar convencido de tus propias razones. Ser radicales significa elegir un camino y seguirlo hasta el final, e incluso si fuera el camino equivocado, aprecias la caída, te levantas y sigues caminando en la dirección correcta.
No tengo miedo de los que están convencidos de lo que dicen, sino de los que hacen declaraciones basándose en los sondeos, según las oportunidades y como mejor se les convenga a su posición.
Si conoces a una persona y se mantiene tal como es, la puedes apreciar o no, pero sabes cómo portarte con ella. En cambio, en el caso de personas que tienen ideas blandas, hoy podrían estar de acuerdo contigo y darte la razón y de inmediato estar contra, sin tener siquiera la deferencia de decírtelo.
¿Podemos decir que GI vive en el mundo de hoy con los problemas que tiene Italia y los italianos, dándoles soluciones o por el contrario es un grupo que solo vive mirando al pasado?
¡Qué va! nada de eso, nosotros vivimos el presente, tomamos en consideración la historia por lo que es y tratamos de procurar que no se repitan los errores. Consideramos toda la historia, no sólo una parte, no sólo la historia de los vencedores. Y que tiene una visión más amplia de la historia también tiene una mayor consideración de cómo abordar los problemas en el presente. En resumidas cuentas, no tenemos tortícolis ¡porque estamos acostumbrados a caminar hacia delante!
En estos momentos Italia como España están en una situación económica grave. ¿Que hace GI-La destra para combatir la crisis? Hacéis algún tipo de voluntariado para ayudar a las familias italianas, en estos momentos tan difíciles?
El mejor Voluntariado que puedes hacer es tomarte tu propia responsabilidad y convertirte en un votante activo, no sólo uno de los muchos que acuden a las urnas, sino que se ha comprometido, sin pedir nada, a tratar de cambiar las cosas.
No estamos acostumbrados a vivir sufriendo y aceptando los acontecimientos, preferimos convencer a la gente que puede cambiar su condición haciendo política. Si todos los votantes se ocuparan de política nadie se quedaría atrás o acabaría por ser pobre. Hay que reaccionar, debemos dejar de “dejarnos gobernar”, debemos dejar de delegar a otros nuestra existencia. Nosotros combatimos la crisis de esta forma, informando y somos los únicos que en política denunciamos a los culpables, a los cómplices, a los verdaderos artífices de esta situación que está poniendo a pueblos y estados de rodillas.
El 4 de febrero, estáis preparando una manifestación contra el gobierno Monti. ¿Podrías explicarnos en que va a consistir, y cual es vuestra posición respecto a este gobierno que no ha sido elegido por el pueblo italiano?
Será un gran evento donde esperamos la participación masiva de decenas y decenas de miles de ciudadanos. Protestaremos contra un gobierno ilegítimo, que no fue elegido por el pueblo e impuesto por los lobbies financieros mundiales que “nos quieren chupar la sangre” para pagar una deuda que ningún ciudadano italiano ha autorizado o elegido contratar.
Bajaremos a las calles de Roma para que toda Italia despierte y grite en contra del mundo de las finanzas globales. La única manera para terminar con estos parásitos y así devolver soberanía al pueblo.
El único recurso que tiene es manifestarse. Nadie escucha los insultos o los comentarios que la gente dice o hace al ver los telediarios, al leer la prensa…nadie te escucha cuando pagas los impuestos o no puedes con la hipoteca .La única solución es la de salir a las calles y mostrar el valor de decir que no, de luchar por un país que es el guardián de las riquezas contenidas en él y no el recaudador de los bancos y de los lobbies que se sientan detrás de un escritorio en una oficina de Londres.
Gracias Gianni por tu tiempo ¿Podías, para finalizar mandar un saludo a nuestros lectores y amigos de España 2000?
Un saludo para todos los amigos de España 2000. Os invito personalmente a venir a Italia el 4 de febrero, con la esperanza que desde estas calles y en ese día pueda empezar una gran revolución europea de los pueblos que transforme este continente en el hogar para 400 millones de ciudadanos y no en un salón para 4 banqueros.








