(Identitaria.es).- De tanto en tanto se presentan propuestas a las que es imposible oponerse. Esta es una de ellas. Nadie con dos dedos de frente se opondría a una propuesta que se nos presenta como favorable para la creación de empleo en nuestra ciudad. Por lo tanto, el Grupo Municipal de España 2000 va a votar a favor de la creación el nuevo Consell de la Ceràmica.
Dicho lo cual, vale la pena expresar algunas reservas.
En primer lugar es necesario preguntar cuánto va a costar en cifras, anualmente, la creación de este Consell de la Ceràmica, porque solamente entonces sabremos si va a ser rentable para nuestra ciudad y para el propio sector del azulejo.
En segundo lugar hay que recordar la existencia de la Fundación del Museo del Azulejo en el que participan la mayor parte (sino todos) los representantes de la industria azulejera local, de las instituciones que tienen relación con ella y representantes de las fuerzas políticas locales. Así pues existe la sospecha de que se vaya a producir una duplicidad con una institución ya existente… que, por cierto, va a ser ubicada en el mismo emplazamiento.
En tercer lugar, la nota de prensa emitida por el Ayuntamiento según la cual “el equipo de gobierno popular está trabajando en la elaboración de una ordenanza para impulsar el uso del azulejo en todas las obras y espacios públicos”, puede ser calificado de brindis al sol: el consumo local de azulejos en obras y espacios públicos representa una mínima parte de la producción local, prácticamente imperceptible. Sin olvidar que la crisis económica hace que las obras públicas estén reducidas a mínimos. Esta ordenanza, cuando se apruebe, por bienintencionada que sea no va a servir para gran cosa.
En cuarto lugar, la crisis del sector azulejero está íntimamente unida a la del sector de la construcción: y, hace falta ser realistas, no solamente el sector de la construcción tardará tiempo en remontar, sino que, cuando lo haga, nunca más volverá a tener la pujanza que ha tenido en el período de 1997-2007. A la vista de esto, sería mucho más interesante que el Ayuntamiento impulsara un estudio sobre las posibilidades de reconversión del sector azulejero, o de lo contrario estaremos insistiendo siempre en el desarrollo de un sector cuyo futuro no depende de las iniciativas que partan de este ayuntamiento sino que están ligadas a la coyuntura económica global y al futuro problemático del sector de la construcción.
Finalmente, hay que ser también realistas: si las ventas y las exportaciones del sector azulejero han ido descendiendo es por la competencia de las fábricas situadas en Asia en donde los salarios están en torno a los 133 euros/mes y sin apenas beneficios sociales. Por muchas reformas laborales que se hagan resulta imposible competir con estos países. De lo que se deduce que el establecimiento de aranceles proteccionistas para defender nuestra industria es el único camino para evitar que incluso en nuestro país se consuman mayoritariamente materiales de construcción importados de China y que cualquier otra medida (como esta que nos propone el gobierno municipal) van a servir de poco o de muy poco y, desde luego, vale la pena aprobarla pero sin suscitar entre nuestros vecinos excesivas esperanzas de que vaya a servir para mucho.
Vale la pena apostar por cualquier propuesta que sirva para generar empleo y mejorar la situación de un sector mayoritario de la industria local que se encuentra hoy en crisis y, por tanto, votamos a favor de esta ordenanza. Ahora bien, mantenemos las más serias dudas de que esta iniciativa vaya a servir para algo y pediremos cuentas el próximo año de los gastos invertidos, los beneficios obtenidos y si el sector del azulejo a mejorado.
Santiago Bojados (Grupo Municipal de España 2000)





