Sábado, 12 de mayo de 2012. 19:00. Estación Vieja de Torrent.
Entre 400 y 500 personas nos reunimos para protestar contra la ampliación de la mezquita de Torrent.
La manifestación, con el lema “¡Convivencia sí, guetos e imposiciones, NO!”, comenzó pasadas las siete de la tarde desde la estación vieja de la ciudad, con la presencia de la Agrupación de Vecinos de San Nicolás y San Ernesto en cabeza y los miembros de España-2000 tras ellos. Con escasa vigilancia policial, la marcha transcurrió de forma tranquila y pacífica sin ningún incidente. El único percance fueron las miradas y actitud hostil de la población musulmana presente en las calles y en los balcones e, incluso, de lanzamiento de huevos a los manifestantes.
Tras la marcha por los barrios afectados, acabamos en la plaza del barrio San Nicolás, casi al lado de la mezquita, donde diversas personalidades hablaron sobre el motivo de la manifestación. Así, Paco Nohales, presidente de la Junta Local de España-2000 en Torrent, y los representantes de la Agrupación de Vecinos, Antonio Moya y Ángel Chaparro.
En vísperas de elecciones municipales, hará aproximadamente un año y medio, el Ayuntamiento prometió ante las denuncias y quejas de los vecinos, buscar un local adecuado en las afueras de la localidad para convertirla en mezquita sin que, por ello, las actividades religiosas de la comunidad islámica interrumpieran o molestaran la pacífica vida vecinal. Sin embargo, tras un nuevo triunfo electoral del PP, Mª José Català fue nombrada Consellera de Educación y sustituida en el cargo de alcaldesa por Amparo Folgado. Entonces, el Ayuntamiento no hizo honor a su palabra ni a sus responsabilidades con la comunidad vecinal, y dio el visto bueno para que las obras de la mezquita se reanudasen a pesar de incumplir varias normativas de construcción. Por este motivo se encuentra la labor vecinal de oposición dispuesta a continuar luchando hasta el final para que se respeten sus derechos y sus deseos.
No estamos dispuestos a que el lugar donde siempre hemos vivido se convierta en un barrio marginal, incluso un gueto, donde el precio de nuestras casas se devaluarían (como si por la crisis no lo estuvieran ya de por sí), donde el tráfico se bloquearía los viernes, donde los incidentes entre la comunidad Española e islámica podría convertirse en amenazadores, incluso violentos. Los tranquilos vecinos de este barrio que siempre hemos vivido pacíficamente, nos negamos (y estamos en todo nuestro derecho) a que nuestros hijos y nosotros mismos convivamos en un barrio peligroso donde seamos menospreciados por habernos convertido en minoría o, incluso, por el hecho de ser Españoles.
Así mismo, el presidente de la Asociación vecinal, Vicente Laencina, fue duramente criticado por su apoyo a la mezquita en nombre de todos los vecinos, cuando en realidad, no nos está representando y se ha posicionado en contra de nuestros deseos; acusado por sus convecinos de haber sido supuestamente “sobornado” por el Ayuntamiento.
Finalmente, Izquierda Unida y la comunidad islámica, han intentado hacer todo lo posible por impedir la manifestación y denigrarla, con acusaciones y mentiras propias de su demagogia e hipocresía y no de los intereses de los ciudadanos ni de nuestras verdaderas preocupaciones.
Hay que señalar que fuimos los propios vecinos del barrio los que pedimos el apoyo político de España-2000, que nos brindaron sin reservas, pero que la verdadera iniciativa está siendo llevada a cabo para, por y en nombre de la comunidad vecinal.
No hay que dejar la lucha ni rendirse por presiones políticas, mentiras institucionales o amenazas y agresiones de la comunidad islámica. Nadie rechaza el respeto a que puedan practicar libremente su religión, lo que se rechaza es una imposición por su parte, de sus creencias y su modo de vida cuando no cumple las normativas vigentes o interfiere en la vida regular de la comunidad.
Españoles, no podemos rendirnos ni dejar de exigir nuestros derechos. No dejemos que se posicionen por encima de nosotros ni que nos venzan.
¡Unidos, jamás seremos vencidos!
Sonia Cuerda Nogales








