Posted on 22 febrero 2012.
(Identitaria.es).- En los últimos días parece como si las dos fuerzas políticas locales mayoritarias (PP y PSOE) estuvieran muy sensibilizadas por el destino del sector azulejero. Podían haberlo estado antes cuando empezaron a percibirse los efectos de la crisis y no ahora que está en su agujero más negro y profundo. El PP presentó en el último pleno una moción proponiendo la puesta en marcha del Consell de la Cerámica, mientras que el PSOE proponía otra de apoyo al sector cerámico. Ambas mociones son meramente cosméticas y ninguna tendrá efectos reales sobre el sector. Son uno de los habituales brindis al sol que los políticos realizan para ganar votos. El Grupo Municipal de España 2000, que habitualmente no se casa con nadie salvo con el sentido común, apoyó la moción popular y se abstuvo en la socialista. Veamos por qué.
La moción popular proponía la creación de un organismo que reactivara el empleo y el vigor del sector azulejero. Nadie puede racionalmente estar contra una propuesta así y por eso votamos a favor. En la explicación del voto ya explicamos esto y añadimos que creíamos que esta medida no iba a servir para gran cosa a la vista de que ya existía la Fundación del Museo del Azulejo con las mismas funciones y prácticamente los mismos integrantes. Apoyo, sí, pero no carta blanca, especialmente porque la medida huele a desmontar lo que crearon anteriores ayuntamientos para montar un nuevo tinglado con nuevo personal, esto es, con nuevos amigos colocados. Con todo y a pesar de las reservas expresadas, si existía la remota posibilidad de que se podía impulsar al sector azulejero bien hecha estaba la iniciativa.
La moción socialista, por su parte, empezaba bien, con una exposición de motivos irreprochable en la que se realizaba la génesis de cómo hemos llegado a esta fase de la crisis. Sí, la culpa fue de Aznar y de su modelo económico basado en el ladrillo y en la especulación. Pero se olvidaba decir que si estamos en este punto es porque ZP no hizo nada para rectificar ese modelo económico hasta que estuvo completamente hundido y en ese momento reaccionó tarde y mal. Por eso estamos como estamos. Y, por otra parte, lo que nos proponía esa moción era demagógico e infantil, sin olvidar que esas mismas medidas se podían haber propuesto hace tres meses, cuando la situación era igualmente mala pero en La Moncloa gobernaba un socialista.
Estamos cansados de que los dos grandes partidos se echen la culpa unos a otros y la casa siga, como dice el dicho popular, sin barrer. Eso no es “democracia”, eso es “partidocracia”. Y hace años que hubiera hecho falta que los dos grandes partidos dejaran atrás rivalidades y disputas para ver quien controla más poder y se hubieran dedicado a resolver los problemas del país. No ha sido así porque en “partidocracia” cada cual mira por “pillar” al máximo para él y para su sigla. Lo sabemos o lo intuimos todos.
Onda tiene un problema de fondo –y así lo hicimos constar en el pasado pleno municipal- en estos momentos existen 3.000.000 de pisos sin vender en España y 1.000.000 de metros cuadrados de oficinas sin alquilar… Cada año se han vendido como máximo 250.000 pisos, así que para que el marcado absorbiera lo que hay en la actualidad en venta deberían pasar entre 12 y 20 años. Por lo demás, la globalización -¿para cuando PP o PSOE condenarán la globalización madre de todas nuestras desgracias?- ha hecho que los productos españoles no puedan competir con los chinos. Y los productos azulejeros no se ven libres de la competencia china…
Así pues, el problema de fondo es: a la vista de lo que hay y de la ausencia de declaraciones de los gobiernos del PP y del PSOE por proteger nuestra industria azulejera (o nuestra agricultura, sin ir más lejos) mediante aranceles hay que reconocer que ni el mercado español de la construcción se reactivará en los próximos 12-20 años, ni aun a pesar de sucesivas reformas de la contratación (el PSOE hizo una en 2011 y el PP acaba de hacer otra, a cual peor) para “ganar competitividad”, lo cierto es que nunca –NUNCA– podremos competir con los bajos costes de producción chinos.
La cuestión de fondo (a la que el ayuntamiento y la generalitat deben consagrar medios y esfuerzos para estudiar) es si el sector azulejero puede ser salvado o necesariamente hay que pensar en reconvertirlo. Y mucho nos tememos que mientras los partidos mayoritarios acepten la globalización como un hecho consumado e irreversible (es consumado pero no irreversible), el sector azulejero está condenado a la extinción. Por muchos Consells de la Cerámica que se creen…
En Onda, en la Comunitat Valenciana, en España, en Europa, hacen falta ideas nuevas. Y estas ya no están al alcance de los partidos mayoritarios presos de sus intereses, de sus errores pasados y de sus servidumbres. Hacen falta ideas nuevas, siglas nuevas, gentes nuevas y enfoques nuevos. Esta es la conclusión que puedo sacar del último pleno municipal. Me alegro de figurar en una sigla nueva provista de ideas y enfoques nuevos.
Santiago Bojados, concejal de España 2000.
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